Saltar al contenido

Licencia por ley, no por costumbre

Cómo se legalizó el casino: guía de referencia

Australia nunca tuvo una legislación de casinos a nivel federal. Cada estado resolvió el asunto por separado, en fechas diferentes y con resultados propios. Por eso la mayoría de las licencias del país se concentran entre 1980 y 1985: el resto de los estados esperó diez años, observando el caso de Tasmania, antes de adoptar un esquema similar.

Tasmania se adelantó al resto. El 14 de diciembre de 1968 se llevó a cabo una consulta estatal sobre la autorización de un casino con licencia. El voto favorable se impuso, con un margen estrecho.

53%votos a favor en el referéndum de Tasmania, 14 de diciembre de 1968, bajo el gobierno laborista de Reece

Wrest Point y el desierto: dos maneras de probar una licencia

Aquella consulta dio lugar a una construcción específica: el Wrest Point Hotel Casino, ubicado en Sandy Bay, Hobart, inaugurado el 10 de febrero de 1973. Se trató del primer casino legal del país, y durante mucho tiempo fue el único ejemplo disponible en el continente para observar qué ocurría cuando era el estado, y no la tradición, quien habilitaba las mesas de juego. En ese momento Tasmania tenía mucha menos población que los estados del continente; la licencia no surgió donde vivía más gente, sino donde alcanzaron los votos.

Ocho años más tarde, en 1981, el Territorio del Norte inauguró Lasseters en Alice Springs, localidad con apenas unos miles de habitantes ubicada en medio del desierto central. Esa apertura reafirmó lo que Tasmania ya había demostrado: una licencia de casino no depende de cuánta gente vive en el lugar, sino de que exista una norma que la permita. Solo a mediados de los años ochenta los demás estados, de forma gradual, adoptaron el mismo esquema.

Interior vacío de una sala de máquinas antiguas visto desde atrás, sin letreros legibles

1956: la ley que separó el club del bar

El proyecto que legalizó las máquinas tragamonedas en Nueva Gales del Sur lo presentó C. A. 'Gus' Kelly, ministro de Sociedades Cooperativas, con un argumento sin adornos: los australianos iban a jugar de todas formas, con o sin ley. La discusión no fue si permitir el juego, sino dónde permitirlo.

La ley de 1956 autorizó las máquinas exclusivamente para clubes registrados. Hoteles y bares quedaron excluidos a propósito, una decisión que fijó una frontera institucional que todavía organiza el mapa del juego en ese estado: el club, con membresía y estatuto, sí; el bar de barrio, no.

De esa ley viene también una palabra que sobrevivió a la tecnología que la originó: 'pokies' es la contracción australiana de 'poker machines'. El nombre se quedó pegado incluso después de que las máquinas dejaran de parecerse, hace décadas, a un mazo de póker.

  • CLUB REGISTRADO

    Máquina tragamonedas de club

    Legal desde 1956 en Nueva Gales del Sur. Requiere membresía del club y registro de la máquina ante el estado.

    licencia estatal
  • CASINO CON LICENCIA

    Mesa de casino (ruleta, cartas)

    Legal solo en establecimientos con licencia específica, como Wrest Point desde 1973 o Lasseters desde 1981.

    licencia + edificio habilitado
  • SIN REGISTRO

    Apuesta clandestina

    Circuito paralelo sin autorización estatal, sin registro de máquina ni control sobre el pago; existió antes, durante y después de cada una de estas leyes.

    sin marco legal
Textura de fieltro rojo desgastado de una mesa de ruleta, detalle macro

Ainsworth, la Clubman y la exportación de 1960

Len Ainsworth había fundado en 1953 el negocio que más tarde se convertiría en Aristocrat, pensado en principio para sostener con la venta de máquinas de póker una fábrica familiar de insumos dentales. La ley de 1956 en Nueva Gales del Sur no creó la empresa, pero le dio un mercado legal donde antes había solo una zona gris.

En ese mismo año, Aristocrat presentó la Clubman, la primera máquina del sector en incluir pagos multilínea y de dispersión. Las ventas reaccionaron rápido: existía un mercado reciente, definido por la ley, y un producto diseñado específicamente para él. Hacia el final de la década, la firma ya dominaba el mercado de Nueva Gales del Sur.

En 1960 se estableció una filial en Europa. Una norma regulatoria de alcance local —quién podía poseer una máquina y quién no— había dado origen, en solo cuatro años, a una compañía exportadora. Este detalle resulta clave para comprender el resto de esta guía: casi todas las ampliaciones posteriores del juego legal en Oceanía, tanto en mesas como en máquinas, siguen el mismo orden: primero surge la norma, después crece la industria.